Es una organización no gubernamental internacional con sede en Cologny, que se reúne anualmente en Davos-Klosters, Suiza es conocida por su asamblea anual en esta localidad.
Este Foro reúne a líderes empresariales, políticos, académicos y sociales de más de 100 países. Más de 2500 líderes del mundo, incluyendo jefes de Estados y Gobernantes.
El primero dirigido por mujeres, por tanto, fue incluido dentro de los puntos a tratar, el empoderamiento de la mujer.
Winnie Byanyima, destacada panelista, indicó que 3 claves para empoderar a las mujeres era:
1. La independencia económica.
2. Cambiar las normas sociales
3. Promover la existencia de mujeres en puestos de responsabilidad.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, destacó que “el acoso sexual es un problema sistémico y es inaceptable. Como líderes, debemos reconocerlo y actuar, para demostrar que debe ponerse fin. Enfatizó también la importancia de aumentar la presencia femenina en el entorno laboral.
García, M. & Jiménez, A. (2019) lo definen de la siguiente manera:
“Diversidad es contar cabezas y la inclusión es que las cabezas cuenten”.
“Diversidad es que te inviten a una fiesta e inclusión es bailar como si nadie te estuviera mirando”.
“La diversidad es el arte de pensar independientemente todos juntos”.
“Diversidad es tener un asiento en la mesa, inclusión es tener voz y pertenecer, es ser escuchado”
Liz Fosslien
La diversidad es una palanca de innovación y transformación.
La diversidad, equidad e inclusión (DEI) no es solo una cuestión de responsabilidad social corporativa; también es un impulsor clave de la innovación y el rendimiento organizacional. El informe de McKinsey (McKinsey & Company (2020). Diversity Wins: How Inclusion Matters) demuestra que las empresas con políticas sólidas de DEI superan a sus competidores, ya que los equipos diversos tienden a ser más creativos y a tomar decisiones más efectivas. La diversidad de género, etnia y pensamiento proporciona una variedad de perspectivas que enriquecen el proceso de toma de decisiones.
No obstante, alcanzar una inclusión verdadera va más allá de cumplir con cuotas o directrices legales. Las empresas deben crear una cultura inclusiva donde cada trabajador, sin importar su origen, se sienta valorado y tenga las mismas oportunidades de crecer. Esto incluye la implementación de programas de mentoría, capacitación en sesgos inconscientes y la creación de políticas de tolerancia cero hacia cualquier tipo de discriminación.
Además, McKinsey destaca que las empresas inclusivas también son más atractivas para los nuevos talentos, especialmente entre las generaciones más jóvenes que valoran el compromiso con la justicia social. Por tanto, invertir en DEI no solo mejora el ambiente de trabajo interno, sino que también fortalece la marca empleadora y contribuye al éxito a largo plazo.