M1_L1. Cultura organizacional

Valores compartidos, creencias, normas...

La cultura organizacional se refiere a los valores compartidos, las creencias, las normas y los comportamientos que caracterizan a una empresa. Es la “personalidad” de la organización, la cual influye en cómo los trabajadores interactúan entre sí, cómo se relacionan con los diversos grupos de interés (accionistas, clientes, proveedores, trabajadores y la sociedad en general) y cómo enfrentan los desafíos diarios.

La cultura organizacional afecta profundamente la toma de decisiones, el manejo del cambio y la adaptación a nuevos retos y oportunidades. Una cultura bien definida, que esté alineada con los objetivos estratégicos, puede ser un activo valioso que impulsa el éxito y la sostenibilidad a largo plazo de la organización.

Cuando los trabajadores se identifican con los valores y principios de la empresa, su nivel de compromiso y motivación aumenta, lo que a su vez mejora la productividad y colaboración. Una cultura organizacional sólida también promueve la innovación, ya que los trabajadores se sienten más seguros para compartir ideas y asumir riesgos que beneficien el crecimiento colectivo.

¡Cómo hacemos las cosas aquí!

Según Gallup la cultura representa «cómo hacemos las cosas por aquí», por tanto, es emergente y única para cada organización. Cada organización tiene su propia historia y objetivos para el futuro, y su cultura debe ser fiel a ambos. Los cinco grandes impulsores de la cultura organizacional son: liderazgo y comunicación, valores y ética, capital humano, equipos y estructuras de trabajo y  una actuación que cumpla con la promesa de la marca y refuerce la cultura deseada.

La cultura organizacional representa la manera distintiva en la que una empresa encarna su propósito y cumple sus compromisos de marca con los clientes. Es por ello que una cultura sólida se convierte en un factor diferenciador en el mercado.

La cultura atrae talento, crea alineación moviendo a sus integrantes hacia un solo objetivo.

La cultura se centra en los trabajadores comprometidos para impulsar el alto desempeño. 

En sus investigaciones Gallup muestra que la comprensión de los empleados sobre el propósito y la cultura de su empresa está directamente relacionada con las medidas de salud empresarial. Los trabajadores están totalmente de acuerdo en que la misión o el propósito de su empresa les hace sentir que su trabajo es importante. Siendo así, las organizaciones podrían lograr:

– 41 % de reducción del ausentismo

– Caída del 50 % en incidentes de seguridad.

– 33 % de mejora en la calidad

En la actualidad continua el enfoque antropocéntrico: el ser humano como eje central.

Resaltan las siguientes 8 áreas de enfoque:

Flexibilidad & agilidad
People Analytics y Toma de Decisiones Basada en Datos
Diversidad, inclusion y pertenencia
Responsabilidad social corporativa y sostenibilidad
Crecimiento y desarrollo
Creatividad & Innovación

Experiencia del Trabajador

Bienestar integral y Salud Mental

Ahora, pasemos a ver cada una de estas áreas por separado:

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