El costo promedio de contratación es una métrica clave que ofrece una visión clara y comprensible de cuánto le cuesta a la empresa, en promedio, contratar a un nuevo trabajador. Este costo incluye todos los gastos asociados con el proceso de reclutamiento, como la publicidad de vacantes, los salarios del equipo de reclutamiento, el uso de plataformas de selección (ATS), las entrevistas, y cualquier otro costo relacionado.
Esta métrica proporciona una visión clara y fácilmente comprensible de cuánto cuesta, en promedio, contratar a un nuevo empleado para la empresa.
La fórmula sería la siguiente:
Ejemplo: Si los costos totales de reclutamiento (incluyendo publicidad de vacantes, salarios del equipo de recursos humanos, pruebas de selección, etc.) durante un año son $50,000 y la empresa contrató a 25 trabajadores, el cálculo sería:
Esto indica que el costo promedio por contratar a un nuevo trabajador es de $2,000.
Al establecer el costo total de un proceso de reclutamiento y selección, es importante tener en cuenta todos los elementos involucrados, tanto los visibles como los que usualmente pasan desapercibidos. Aquí están los factores clave:
Salario del reclutador: Se debe calcular el salario del reclutador en función del número de días que ha dedicado a cubrir la vacante. Esto incluye no solo el tiempo de búsqueda, sino también las entrevistas, evaluaciones y negociaciones con los candidatos.
Herramientas de reclutamiento: El uso de plataformas como ATS (Applicant Tracking Systems), así como servicios externos como headhunters o agencias de reclutamiento, representan un costo significativo. Los precios de estas agencias o headhunters suelen estar basados en un porcentaje del 10% al 25% del salario anual del puesto a cubrir. Algunas agencias calculan su tarifa sobre el salario fijo, mientras que otras incluyen también la compensación variable del trabajador.
Costo de la publicación de vacantes: Publicar vacantes en portales de empleo, redes sociales o medios tradicionales conlleva un costo que debe ser considerado. Portales de empleo populares suelen cobrar por publicaciones individuales o suscripciones mensuales/anuales.
Costo de pruebas psicométricas y herramientas de evaluación: Las evaluaciones y pruebas psicométricas representan un costo adicional, ya que requieren herramientas específicas o el uso de software especializado para evaluar habilidades cognitivas, personalidad o habilidades técnicas.
Exámenes médicos: Dependiendo de las normativas legales y políticas de la empresa, los exámenes médicos previos a la contratación también pueden incrementar el costo de reclutamiento.
Suscripciones a portales de empleo: Los portales de empleo, como parte de las herramientas de reclutamiento, pueden tener suscripciones o tarifas que se deben sumar al cálculo total del costo del proceso.
Materiales físicos: Aunque en muchas empresas se están digitalizando los procesos, aún pueden existir costos de impresión de hojas de vida y documentos, llamadas telefónicas o el desplazamiento del personal de reclutamiento a otras ciudades o sucursales para realizar entrevistas.
Desplazamientos: En algunos casos, puede ser necesario que los candidatos o el equipo de recursos humanos se desplacen a otras ciudades para realizar entrevistas o presentaciones, lo cual también debe considerarse dentro del costo total del proceso de selección.
Un mal reclutamiento puede tener un impacto devastador en la empresa, tanto desde el punto de vista financiero como en términos de productividad y cultura organizacional. Según un artículo de la Revista Forbes, los costos asociados a una contratación inadecuada pueden ascender a entre 1.8 y 2 veces el salario anual del trabajador afectado. Esto incluye no solo los gastos de reincorporación del proceso de reclutamiento, sino también la capacitación perdida, la interrupción de la productividad y los posibles efectos negativos en el ambiente laboral.
Por ejemplo, si un ejecutivo tiene un salario anual de 200,000 dólares, el costo de una mala contratación puede ascender hasta 400,000 dólares. Además de las pérdidas financieras directas, una contratación fallida afecta la moral del equipo, genera un ambiente de trabajo menos productivo, y en algunos casos, puede perjudicar la reputación de la empresa en el mercado.
Según el director de Hays México, Gerardo Kanahuati, las malas contrataciones pueden costar hasta el doble del salario anual del trabajador, y estos errores pueden ser catastróficos en un entorno laboral competitivo con escasez de talento. Además de los costos financieros, las empresas deben considerar las consecuencias operativas y estratégicas, como la interrupción de procesos críticos, la falta de adaptación del nuevo trabajador a la cultura organizacional y la posible afectación en la eficiencia operativa.
Cuando una contratación fallida ocurre, no solo se incurre en el costo inicial de contratación, sino también en el costo de reiniciar todo el proceso. Esto implica desde la publicación de la vacante, entrevistas, hasta la capacitación del nuevo candidato, lo que incrementa los costos operativos y retrasa el cumplimiento de los objetivos empresariales.